El economista agrícola Josh Roe caminó la semana pasada por un polvoriento campo de trigo en las afueras de esta ciudad y detectó problemas. El suelo estaba agrietado y las plantas de trigo tenían sólo la mitad de su tamaño normal a estas alturas de la estación. “La necesidad de lluvia es urgente”, dijo Roe, que trabaja para el Departamento de Agricultura del estado de Kansas, y es un agricultor de sexta generación.

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La sequía está causando estragos en el llamado “cinturón del trigo” de Estados Unidos, limitando las perspectivas de producción de ese grano e impulsando los precios en el mercado de futuros de trigo de US$22.000 millones. Los precios&nbs p;han subido 15% este año, conforme aumentan las preocupaciones sobre la falta de humedad en Kansas, el mayor productor de tri-go de EE.UU., y en otros lugares.

La semana pasada, Roe y unos 75 participantes en un recorrido por la zona del trigo vieron de cerca el daño generado por la tierra seca en los estados de Kansas, Nebraska y Oklahoma. El evento anual -organizado por el Consejo de Calidad del Trigo, un grupo de la industria- incluye a compradores de granos, agricultores, analistas de commodities y periodistas que recorren campos, midiendo los retornos potenciales del trigo “invernal”.

La variedad, que se utiliza para hacer pan, se planta en el otoño de EE.UU. y se cosecha entre fines de la primavera y comienzos del verano boreal. Los precios de los granos en EE.UU. aún están bastante por debajo de los máximos alcanzados durante la sequía de 2012. Pero los recien tes avances en la cotización del trigo, un grano clave de la dieta global, ampliaron las preocupaciones por una mayor inflación de los alimentos en todo el mundo.

Los precios mundiales de los alimentos aumentaron 2,3% en marzo, para alcanzar su máximo en 10 meses, impulsados en parte por losprecios más altos de los granos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. Los precios del trigo en EE.UU., el mayor exportador mundial, también subieron por los temores a que las tensiones entre Ucrania y Rusia tengan como consecuencia un retroceso en la producción y en la exportación de granos de Ucrania. De todos modos, el suministro global de trigoseguirá en niveles saludables gracias a cosechas abundantes en otros importantes productores del grano como la Unión Europea y Canadá, se&nt ilde;alan los analistas. Los futuros de trigo alcanzaron el lunes su precio más alto en los últimos 13 meses.

El contrato para entrega en mayo subió 1,1% para ubicarse en US$7,2125 por bushel en el Chicago Board of Trade. Durante la jornada, la cotización llegó a US$7,32 el bushel, el nivel más alto desde el 28 de marzo de 2013. El jueves pasado, durante el último día del recorrido, los participantes proyectaron que los retornos en Kansas promediarían 82 bushels por hectárea, el menor nivel desde 2007, según datos del Departamento de Agricultura de EE.UU.

La producción de trigo de Oklahoma podría caer a 66,5 millones de bushels, una disminución de 37% frente a la del año pasado y el nivel más bajo para ese estado desde 1957, según estimaciones realizadas la semana pasada tras un recorrido distinto por zonas de cultivo organizado por el grupo Oklahoma Grain & Feed. Quienes visitaron dos campos con cultivos en el sur de Kansas la semana anterior encontraron el suelo tan seco que las grietas tenían casi 18 centímetros de profundidad y unos cinco centímetros de ancho, lo que indica una falta de humedad durante semanas o posiblemente meses.

Es probable que los futuros de trigo en EE.UU. sigan en alza si persiste la sequía, vaticina Dan Manternach, quien participó del recorrido y es director de operaciones de la firma de análisis agrícola Doane Advisory Services de St. Louis, Missouri. Sin embargo, no todos en el recorrido estaban convencidos de que los precios seguirán en ascenso. Philip Beeson, director de servicios de commodities de Beeson & Associates Inc., una firma de consultoría que ayuda a grandes empresas de alimentos a gestionar sus costos de ingredientes, sostuvo que las condiciones no eran tan mala s como preveía. “Con humedad en los próximos 30 días, aproximadamente, hay una oportunidad de que esta cosecha sea mejor de lo que prevé la gente”, señaló.

Fuente: SRA/La Nación/BAE