Hugo Luis Biolcati, presidente de la SRA,  dijo que el agro apoya las metas del Plan Estratégico Agroalimentario (PEA), pero que no sabe cómo se pueden cumplir. “El Gobierno ha mostrado que tiene metas para el sector agroindustrial ylo celebramos. Pero aún no pudimos conocer la estrategia para alcanzar esas metas”, dijo el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati, al cerrar la 8° Jornada del Foro de la Cadena Agroindustrial que se realizó ayer en Santa Fe.

El encuentro tuvo como oradores centrales al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, y al ex presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, quienes coincidieron en destacar la importancia que tiene la agroindustria para el desarrollo.

“No hemos tenido aún un diagnóstico que explique los motivos por los cuales se perdieron tantas cabezas de ganado. Tampoco terminamos de entender por qué el productor agropecuario tuvo que sembrar maíz en el mismo lote donde todavía hay un silo-bolsa repleto del cereal que aún no pudo comercializar, o cómo se impulsará la mayor producción de leche manteniendo el grifo de los Roel, expresó el dirigente ante unas 500 personas que ocuparon el primer piso del Centro de Convenciones Los Maderos, donde se desarrolló la jornada organizada por la Bolsa de Comercio de Santa Fe.

“Aunque aplaudimos las metas del PEA decimos que es necesario un diagnóstico más exhaustivo para que las mismas se transformen en realidades concretas para esta moderna fábrica a cielo abierto que es el campo”, agregó.

El Foro de la Cadena Agroindustrial es una alianza conformada por entidades representativas de productores, de proveedores de insumos y equipos, de la industria alimentaria, del transporte, de comercializadores de granos y carnes y de exportadores entre otros actores.

La cadena agroindustrial representa el 36 % de empleos de todo el país, el45% del valor agregado por la producción de bienes. el 44% de la recaudación tributaria nacional y el 55% de las exportaciones.

Al respecto, Binner recordó que la Argentina es “un país esencialmente agroindustrial”. No obstante, recordó que en la Argentina hay 10 millones de pobres.

“Necesitamos un país más inclusivo y esto se consigue con producción y educación” y ejemplificó con que en Santa Fe se ha desarrollado una politica de ruralidad y de integración del campoon la ciudad”. A su turno, el ex presidente del Uruguay Tabaré Vázquez expuso la experiencia uruguaya y las claves de su gestión de gobierno sobre la base del crecimiento con equidad social.

“No es una receta infalible, sino una estrategia de desarrollo humano”, señaló el ex mandatario, que en ningún momento trajo a colación el conflicto por la ex Botnia y la hipótesis de conflicto armado del que tanto se habló días pasados.

Además, sostuvo que “el crecimiento económico por sí solo no basta para lograr la equidad, sino que también hay que entender que la sociedad está integrada por seres vivos, para los cuales hay que buscar en forma permanente el equilibrio interno”.

Por su parte, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Rubén Ferrero, comentó el documento emitido en la j ornada en el que confirma un escenario muy favorable para los países con capacidad para producir alimentos.

“Estas hipótesis nos llevan a imaginar escenarios con términos de intercambio y precios relativos muy favorables para potenciar la producción y exportación de alimentos desde países como la Argentina”, sostuvo.

Pero advirtió que esta perspectiva auspiciosa no debe distraernos. “No todo es viento a favor para el sector agroindustrial argentino. Hay luces amarillas encendidas sobre este escenario aparentemente ideal: la inestabilidad de las reglas macroeconómicas y, en particular, las referidas al sector ya que no están generándose las condiciones para maximizar la producción agroindustrial.” Sin incentivos Por su parte, el economista Enrique Szewach dijo que la aplicación de las retenciones como mecanismo para despegar el precio interno de los alimentos de las cotizaciones internacionales y favorecer “la mesa de los argentinos” resultó poco efectivo.

Al referirse al esquema de las retenciones en el país el economista dijo que en algunos mercados “como el de la carne, desincentivó tanto la oferta, que los precios al consumidor se duplicaron forzando una baja del consumo”.

Para Szewach, los derechos de exportación podrían ser eliminados en el marco de una reforma fiscal, del gasto público y de la coparticipación federal. De esta manera se generaría un esquema de incentivos a la producción agroindustrial.

La Nación