El frío afectó al cultivo en un momento vulnerable y provocó daños en los tallos. Habrá que esperar unos días para evaluar la magnitud de las pérdidas. En el comienzo de octubre, las bajas temperatura causaron daños en los lotes de trigo del sudeste de Córdoba, sur de Santa Fe y en algunas regiones de Buenos Aires.

Heladas trigo

En su reporte semanal para la zona núcleo, los especialistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) informaron que las heladas de octubre fueron de baja intensidad pero tuvieron un alto impacto porque se produjeron en un momento muy sensible y en las peores condiciones del cultivo.

“Sin agua y muy estresados, los lotes más avanzados que se encontraban con la espiga emitida o mostraban la espiga embuchada fueron afectados”, dijo la entidad rosarina. Los técnicos reconocieron que todavía no es posible cuantificar la incidencia y el nivel de daño.

Los especialistas del INTA Marcos Juárez (en Córdoba) también realizaron un informe técnico en el que explican por qué las heladas provocaron daños que en algunos casos son irreversibles.

“El daño que pueden producir las bajas temperaturas extremas en trigo depende no sólo de la magnitud de la helada sino también del estado fenológico del cultivo en el momento en que ocurre. Otro factor que incide es la humedad relativa del ambiente y el contenido de agua en el suelo en el momento de ocurrencia de la helada”, señala el trabajo.

Además se recuerda que en esta época del año, la mayoría de los trigales están en su período crítico y las heladas pueden ocasionar daños importantes por pérdida de tallos, que comienzan con el tallo principal.

En este marco, un relevamiento que realizaron técnicos del INTA Marcos Juárez en distintos ensayos de trigo identificó daños por heladas en cultivos a 40 centímetros del suelo. Se vieron afectados pedúnculos con distinto grado de elongación, en variedades que estaban a punto de espigar o ya espigadas, con un blanqueamiento de los tallos hasta una estrangulación completa de los mismos, sin posibilidad de recuperación.

“En algunos casos sólo se vieron afectados los tallos principales mientras que en otros hasta el segundo y tercer macollo mostraron síntomas de daño por heladas, por lo tanto habrá que esperar algunos días para cuantificar las espigas dañadas y a partir de ahí estimar con mayor precisión las pérdidas de rendimiento”, concluye el trabajo del INTA Marcos Juárez.

Fuente: CRA                                                                                                                                                         Foto: Agrofy News