La diferente calidad del trigo lleva a una amplia variación de los precios. El mercado triguero local se muestra «pesado», a pesar de que el valor ronda los u$s 144 la tonelada, casi un 50% superior al pagado a comienzos de 2015, y con la perspectiva de obtener una mejora en los próximos meses.

trigo

El especialista de la consultora Agritrend, Gustavo López, reconoció que el precio local del trigo «varía dramáticamente» debido a la diferencia que propone la variable «proteína», informó la agencia DyN. «Hay que recomendarle al productor que tenga trigo de mayor calidad que vale la pena esperar, ya que hoy hay mucha oferta y en unos meses comenzará a ser más activo Brasil, gran comprador de trigo argentino», indicó López al evaluar la situación tanto comercial como de calidad que exhiben las existencias de este cereal.

En línea con la previsión de 10 millones de toneladas de producción triguera pronosticada por la Bolsa de Cereales porteña, el técnico de Agritrend apuesta a que durante el presente ciclo se lograrían cosechar unas 3,4 millones de hectáreas, y consignó que para la próxima esta cifra se elevará a 5 millones, para obtener entre 15 y 16 millones de toneladas.

Por cuestiones de calidad en los trigos existentes, López calificó como «un poco pesada» la evolución que exhibe el mercado cerealero local. «Esto se refleja en los precios, ya que el trigo disponible se paga a un promedio de u$s 144 por tonelada, y si se suman gastos de exportación, el valor trepa a un precio FOB de u$s 155, lo que refleja el tema de la baja calidad», destacó.

De acuerdo a las previsiones de mercado, el especialista apuesta a que el valor del trigo «va a subir con el tiempo», con valores de u$s 145 ese mes, u$s 156 en julio y u$s 165 en septiembre, colocando al valor doméstico en línea con el precio internacional.

Reconoció que en diciembre «no se exportó nada», porque productores y exportadores esperaron las medidas gubernamentales del nuevo Gobierno y estimó que se abren oportunidades de ventas, «a precios muy bajos» al sudeste asiático y el norte de Africa, donde la competencia con países como Francia, Ucrania y Rusia es fuerte.