Salta en particular y el N.O.A en general atraviesan su segunda sequía consecutiva. Esto significa que se han perdido dos campañas agrícolas y que la ganadería se encuentra en una situación muy compleja. Además, los cultivos intensivos, más allá de la sequía, acaban de enfrentar una helada fulminante.

La pérdida de ingresos estimados sobre los granos tradicionales de la región superan los $4.300 millones, cuando se había invertido $1.500 millones que no se van a recuperar.

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Las pérdidas económicas en la Campaña 2012-13 superan cualquier estimación previa, llevando al quebranto a cientos de empresas que brindan empleo y dinamismo económico.

En cuanto a los cultivos intensivos, dentro de los que encontramos al tomate, la banana, el choclo, el zapallito y la papaya, entre otros, la helada caída recientemente perjudicó cerca de 14.000 has., generando pérdidas que superan los $535 millones. También los productores de caña de azúcar vieron afectados sus rendimientos por este motivo.

La intensidad de la helada osciló entre los 2 y 6 grados bajo cero, principalmente en la zona de Oran, San Martín y Anta, en la que se perdió la producción de aproximadamente 10.000 has. Es decir 3.400 has. afectadas con producción de banana, y 6.500 has. afectadas con hortalizas.

En el caso de la banana se perdió alrededor del 90% de la producción, lo que transforma la emergencia en desastre agropecuario.

La actividad ganadera recibió un fuerte impacto, la oferta forrajera se redujo tendiendo al 50%, esto significa que los productores se ven imposibilitados de realizar reservas o diferimientos forrajeros para afrontar los periodos invernales, y las pasturas han sido consumidas.

Las precipitaciones durante el último año fueron un 66% inferiores al promedio histórico.

Se produjeron destetes anticipados, reducción de los rodeos, liquidación de hembras y ventas forzadas, esperando una mortandad superior a la normal por desnutrición. Esta situación dará como resultado una caída relevante en los índices de preñez y destete, debido al mal estado corporal de los vientres y toros.

El stock de la provincia de Salta alcanza 1.050.000 cabezas y aporta cerca de 300.000 terneros/as por campaña. Se estima una caída en el stock de alrededor del 30%, necesitándose 5 años de condiciones normales para recuperarse.

Gran parte de los productores afectados se encuentran en situación de desastre y no acceden a los beneficios que otorga la Ley 26.509 debido a que la Comisión Nacional de Emergencia Agropecuaria, dependiente del Ministerio de Agricultura, no convoca a reunión a sus integrantes para el tratamiento de la emergencia y desastre ya declarados provincialmente en Salta.

Entre los beneficios que otorga la Ley en su artículo 22 -a los que no pueden acceder los productores-, se destaca, entre otros puntos importantes, la prórroga del vencimiento del pago de los impuestos existentes o a crearse que graven el patrimonio, los capitales, o las ganancias de las explotaciones afectadas, cuyos vencimientos se operen durante el período de vigencia del estado de emergencia agropecuaria o zona de desastre.

Hay que destacar que la Comisión de Enlace el 8 de Julio pasado envió una nota al Secretario de Coordinación Político – Institucional, solicitando la necesidad urgente de convocar a la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuaria, sin que hasta el día de hoy se haya recibido respuesta.