* Un informe del diario Clarín, señala que Argentina pierde mercados por una retención de 15% y mayores costos en dólares.

Después de la peor crisis ganadera de la historia, cuyo pico se produjo en 2009, el sector comenzó a registrar una leve recuperación, pues mejoraron el stock de bovinos, la producción de carne y el consumo interno. Pero las que siguen en terapia intensiva son las exportaciones de bifes. En ese contexto ayer se advirtió sobre una posible nueva ola de despidos en el sector.

“Las actuales condiciones del mercado de exportación vuelven a poner en peligro la estabilidad laboral de 8.000 trabajadores de la industria frigorífica”, señaló la Cámara de la Industria de la  (CICCRA). En el sector, tras la crisis de oferta de hacienda que se registró tres años atrás, cerraron sus puertas varias decenas de frigoríficos y se perdieron entre 10 y 15 mil puestos de trabajo.

Lejos de revertirse, según datos oficiales ese escenario tiende a agravarse: hoy la Argentina exporta solo 7% de la carne que produce, cuando históricamente enviaba al extranjero un 20% de la oferta.

Según CICCRA, presidida por Miguel Schiariti, el parate actual de las exportaciones está más vinculado al atraso cambiario (el informe lo estimó entre 25 y 30%). Ese factor combinado con una elevada retención del 15% descoloca a las carnes argentinas en el mercado internacional. En rigor, los envíos vienen perdiendo terreno en mercados que compiten en valor, como Chile y Rusia, mientras se conservan solo en aquellos que pueden pagar caros los cortes vacunos, en especial la Unión Europea.

Así las cosas, en los primeros nueve meses del año las exportaciones llegaron a 89.216 toneladas peso producto y fueron “las más bajas de los últimos 8 años”. Hay que retroceder a la aparición de fiebre aftosa, en 2001, para ver un registro menor. Respecto del año pasado, el retroceso de las exportaciones es de casi 30%.

“De mantenerse en el tiempo estas condiciones, sin duda la industria deberá continuar con el achicamiento de las dotaciones de personal de despostada para minimizar las pérdidas que viene soportando desde hace dos años”, advirtió CICCRA.

Desde 2008, los frigoríficos que venden al exterior dependen del buen humor del secretario Guillermo Moreno para obtener los permisos de exportación y por eso se cuidan mucho de expresar en público lo que dicen en privado: que al menos deberían eliminarse de manera urgente los derechos de exportación a todos los cortes.

Hace algún tiempo se aplicó esa medida para algunos termoprocesados, una medida que favoreció a un pequeño puñado de firmas.

La crisis exportadora -que coloca a la Argentina décima en el ránking internacional-, persiste cuando otros indicadores muestran leves mejorías. En rigor, tras 29 meses de retención de hembras, ya se habría recuperado 1 millón de cabezas. Y la producción global de carne creció un 2,5% respecto del año pasado, beneficiando al mercado doméstico que absorbió un 5% más de carne que en los nueve primeros meses de 2011.