El escenario no ahorra complejidad. Cuando apenas han pasado unos días del pago de los u$s 5900 millones por el Boden 2015, las reservas del Banco Central siguen bajo presión en un nivel que busca consolidarse encima de los u$s 27.000 millones pero con buena parte a cuenta del swap con China. El dólar cobertura -cociente entre el circulante y las reservas- coquetea con los $ 20 y entre banqueros y analistas señalan que esto podría constituirse en un argumento para especular con el tipo de cambio resultante del blue y el contado con liquidación, según publicó El Cronista.

Cosechadoras

Sin embargo, uno de los sectores que concentra todas las miradas es el agroexportador. Es que el ingreso de dólares por liquidaciones producto de las ventas al exterior cae en lo que va de octubre a menos del 50% del promedio de los meses previos. Según un informe del Banco Ciudad, con la finalización de la temporada alta de liquidación de divisas del agro, que se extiende desde abril hasta mediados de agosto, los ingresos de dólares comerciales se vieron reducidos de forma significativa.

El promedio semanal de liquidación de divisas de cereales y oleaginosas pasó de u$s 587 millones entre abril y julio a u$s 366 millones en agosto y u$s 268 millones en septiembre, una caída del 54%. “Esto se da, a su vez, en un contexto más amplio de fuerte apreciación del tipo de cambio real, al que se suma, también, el deterioro del contexto internacional, todo lo cual tiene repercusiones negativas sobre la capacidad de la economía local de generar divisas por la vía comercial”, señalan en la entidad que conduce Rogelio Frigerio.

La comparación mensual también arroja un resultado similar. En la primera semana de octubre (del día 5 al día 9) se registró un monto liquidado de u$s 296,3 millones evidenciando un descenso del 23,2% en relación a idéntico lapso del año pasado (u$s 386 millones).

Si bien, desde el Gobierno señalan que es relevante monitorear semana tras semana estas liquidaciones porque representan el producto de un tercio de las exportaciones de Argentina, pero, sobre todo, porque desde 2009 no se registraba un nivel acumulado tan bajo como el actual, en el mercado varios analistas señalan que no se trata de una variable cuantitativa a seguir, sino de un conjunto de expectativas que se abren con el cambio de gobierno.

Según señalan en la City, existe una fuerte propensión del sector a ahorrar en granos que están atados al precio internacional mientras se aguarda algún ajuste en el tipo de cambio y variaciones en las retenciones, y lo que se ve en el mercado de divisas es un correlato de esto, es decir, como hay poco menos de 20 millones de toneladas de soja sin comercializar, los niveles de liquidación caen y es probable que queden en estos niveles hasta nuevo aviso. El fenómeno tiene lugar a pesar de la cosecha récord de la campaña actual en general y de soja en particular (esta última asciende a 60,8 millones de toneladas).

Como se dijo, en un contexto de creciente incertidumbre respecto al rumbo que tomará la economía, las ventas de dólar ahorro y turista se mantienen firmes. En septiembre, las ventas por ambos conceptos totalizaron u$s 730 millones, un valor similar al de los dos meses previos, situándose claramente por arriba del promedio del primer semestre, de u$s 514 millones.

Uno de los datos que generó polémica y que explicaría en parte la escasez de divisas es que, a diferencia de la información publicada por el Indec, que marca un superávit comercial de u$s 1500 millones para los primeros 8 meses del corriente año, los datos de la base de datos de Aduana analizados por el Banco Ciudad, señalan un déficit de u$s 1250 millones para el mismo lapso, el primero desde el año 1999, en el comienzo del fin de la Convertibilidad. Por el lado de la demanda, una parte del efecto se observa en la dinámica de las intervenciones del Banco Central en el mercado de cambios.

El BCRA pasó de registrar compras netas por un pico de u$s 1393 millones en abril, y un promedio de u$s 786 millones entre mayo y junio, a vender unos u$s 1.400 millones en agosto y otros u$s 1800 millones en septiembre. Así, las ventas netas de la entidad que conduce Alejandro Vanoli se acercan a los niveles de octubre y noviembre de 2013 (u$s 2000 millones mensuales), que desembocaron en la devaluación de enero de 2014, y a los valores alcanzados en octubre de 2011 (u$s 2100 millones), que dieron paso al comienzo de las restricciones en el mercado de cambios.

De todas formas la estrategia parece ser otra: “el gobierno ha optado en esta oportunidad por engrosar de manera transitoria las menguantes reservas internacionales a través de un mayor endeudamiento de corto plazo con el Banco de China, dejando al próximo gobierno la resolución de los desequilibrios macroeconómicos subyacentes”, señalan en la entidad financiera.

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