“Las precipitaciones relevadas durante la última semana sobre el margen oeste del área agrícola nacional, mejoran la condición general de los cuadros, que hoy transitan estadíos críticos en la generación de rendimiento. Del mismo modo, reponen humedad en el perfil en aquellos lotes de segunda que están ingresando a etapas reproductivas (R1-R2)”, informó la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Soja

Por su parte, la región central presenta muy buenas condiciones en los cuadros de primera ocupación, los cuales se encuentran en pleno llenado de granos (R5-R6), habiendo recibido aplicaciones preventivas de fitosanitarios para evitar efectos negativos de plagas y enfermedades de fin de ciclo (EFC). Los lotes de segunda, implantados detrás de rastrojos de trigo y cebada, se encuentran en plena floración (R2). Las perspectivas de rinde superan ampliamente la media histórica zonal, apuntaladas por las condiciones actuales de los cuadros.

Hacia el Sur de Córdoba se relevan ataques del complejo de lepidópteros, los cuales fueron controlados por medio de aplicaciones de insecticidas residuales. De todos modos, la condición de los cuadros de primera, que se encuentran transitando el comienzo de llenado de grano (R5), es muy buena; se hallan a la espera de lograr productividades por sobre la media regional.

Hacia el Centro-Este de Entre Ríos se esperan nuevos pulsos hídricos de buen caudal, que recuperen la humedad superficial y recompongan la buena condición de los cultivos de primera. Si bien hoy se pueden apreciar lotes con un buen desarrollo foliar y gran porte, los cuadros de siembras tempranas están transitando pleno periodo crítico con elevada demanda atmosférica. Para los cuadros de segunda, la necesidad de nuevas lluvias es más urgente, dado que estos se encuentran ingresando a etapas reproductivas con algo menos de reservas. Se están realizando aplicaciones preventivas para enfermedades de fin de ciclo (EFC).

En el Norte de la Pampa-Oeste de Buenos Aires, el grueso de los lotes de primera ocupación transita fin de fructificación (R4) y comienzo de llenado de granos (R5); las condiciones que presentan son muy buenas sobre el margen oeste bonaerense, y algo más regulares sobre el oeste pampeano. El agua recibida durante su ciclo estaría marcando este gradiente en la condición de la oleaginosa; de todos modos, se esperan muy buenas productividades hacia fin de campaña.

En el Centro de Buenos Aires los cuadros denotan muy buenas condiciones, debido a que en esta región no han sufrido déficit hídrico durante su ciclo. Esto ayudó a lograr un gran desarrollo foliar y a ingresar a etapas reproductivas con buenas reservas hídricas en el perfil. Los cuadros de primera están en plena fructificación (R4), a la espera de logar productividades superiores a los promedios históricos zonales.

Por último, el sur bonaerense en las últimas horas ha recibido nuevos pulsos hídricos que han logrado recuperar la humedad en el perfil; de esta manera, la condición de los cuadros tanto de primera como de segunda ocupación es buena.

Frente a este escenario, y luego de haber logrado implantar una superficie récord de 20.400.000 hectáreas con la oleaginosa, se mantiene la proyección de producción en 57.000.000 de toneladas para fin de campaña. De lograrse esta cifra, sería un 4,6 % por encima de la alcanzada la campaña pasada.