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Desde hace meses que el gobierno espera la llegada del segundo trimestre de 2014, dado que es el momento de auge de la cosecha de soja. De más estar decir que la entrada de dólares es imperiosa para la administración de la presidente Cristina Fernández porque permitiría un mejor control del tipo de cambio y, a la vez, se fortalecerían las reservas del Banco Central (BCRA).

Pero pese a que las consultoras anticipan una entrada de por lo menos u$s 8.000 millones entre abril y junio, también advierten que el nivel de las reservas apenas mejorará.

Según el estudio Broda, de los u$s 8.000 millones que prevén que ingresarán, las arcas van a recibir tan sólo u$s 392 millones. Si bien estiman una compra de u$s 2.166 millones por parte del BCRA, son u$s 1.774 millones los que se cederían en concepto de pagos netos de deuda al sector privado.

En la consultora también proyectaron un escenario más complejo, en el que el riesgo de retención de soja es mayor. Si las ventas apenas ascienden a u$s 7.000 millones, permitirían al organismo monetario compras por sólo u$s 1.166 millones, un importe inferior a los u$s 1.774 millones que vencen de deuda. Así, las arcas terminarían el trimestre con un saldo negativo de u$s 608 millones.

En la misma línea, en el estudio Bein prevén la venta de u$s 8.000 millones, los que le permitirían al banco que lidera Juan Carlos Fábrega adquirir entre u$s 3.000 y u$s 3.500 millones en el mercado de cambios. No obstante, aclararon que esto dependerá de lo que autorice la autoridad monetaria de importación.

En ese punto se centran en M&S Consultores, ya que sostienen que el Banco Central “seguramente optará por comprar dólares antes que liberar importaciones” u otros pagos. “Si compran entre u$s 2.000 y u$s 2.500 millones sería oxígeno puro en la cruzada oficial de contar dólar por dólar. Si comprara menos, los tiempos del programa se acelerarían, habría que activar el financiamiento alternativo para lo pagos de deuda pública y posiblemente modificar de nuevo la política cambiaria”, explicaron.

Por su parte, Empiria pronostica una entrada de más de u$s 10.000 millones en el segundo trimestre, habilitando al Central a comprar u$s 3.000 millones. Al ser una previsión más optimista, las arcas quedarían en mejor posición, ya que sumarían más de u$s 1.000 millones tras el pago de deuda privada.

En lo que respecta al resto del año, los analistas coincidieron en que hay demasiadas variables a tener en cuenta para determinar el monto de agrodólares que entrarán, pero, en líneas generales, creen que en el tercer y cuarto trimestre el Central deberá vender las reservas adquiridas entre abril y junio. De hecho, hacia fin de año deberá enfrentar deudas por casi u$s 5.000 millones.

Así, las perspectivas de las reservas son negativas para 2014. Ayer las arcas cerraron en los u$s 27.467 millones, u$s 3.000 millones por debajo del cierre de 2013, que fue exactamente de u$s 30.599 millones.