Logo-FAA* Los directores federados advirtieron que en las próximas semanas se podrían profundizar las medidas de fuerza y esclarecimiento. Se coincidió en señalar que el altísimo acatamiento al reciente paro agropecuario es una muestra del fuerte acompañamiento de los productores a las medidas tomadas por las entidades representativas del sector.

El Consejo Directivo Central de la Federación Agraria Argentina deliberó en Rosario este miércoles 26 de junio. Durante el encuentro, se realizó un balance del reciente paro agropecuario y los informes de cada director coincidieron en que hubo altísimos niveles de acatamiento en todas las regiones productivas. “El paro fue un éxito rotundo, porque hay mucho malestar. Esto indica el fuerte acompañamiento de las bases a las medidas que tomamos desde las entidades representativas del sector. Seguramente, cuando la próxima semana nos reunamos con la Mesa de Enlace, se decidirá una profundización de la protesta. Porque el gobierno nacional nos sigue dando la espalda a los pequeños y medianos productores”, indicó el CDC. En la misma línea, se definió llevar las propuestas de FAA a todos los partidos políticos, para que las demandas chacareras sean incluidas en los programas electorales, de cara a los próximos comicios legislativos.

Los directores de la Federación Agraria Argentina consideraron la situación del trigo, producto de la política económica aplicada por el gobierno: “La bolsa de harina está hoy a precios inalcanzables. El trigo ha subido a niveles insólitos. Nosotros venimos denunciando hace siete años que la cosecha no se puede vender, perdimos varias campañas trigueras y al pueblo no le dieron nada. Hicieron que perdamos los pequeños productores, pero el consumidor siguió padeciendo la inflación, demostrando una vez más la diferencia entre el “relato” y la realidad. Si hay un elemento que demuestra el absoluto fracaso de la década kirchnerista, es el pan a 20 pesos”.

Los integrantes del CDC argumentaron: “En trigo y maíz, las medidas distorsivas de la Secretaría de Comercio Interior permitieron que se le transfiera unos 8 mil millones de dólares a los principales grupos exportadores. Los grandes supermercados hicieron pingües ganancias comprando barato y remarcando precios, bajo el silencio cómplice de autoridades que lo único que hicieron ante la inflación fue intervenir el INDEC. Como si rompiendo el termómetro, se terminara la fiebre. A su vez, el principal ganador en estos diez años ha sido el sector financiero”.

Respecto a la situación del sector, el CDC determinó: “Hoy en la Argentina se está produciendo a quebranto en todas las actividades, especialmente en las economías extra pampeanas. Tenemos el ejemplo del azúcar, por la que se paga dos pesos al productor, y en góndola se la vende un 400 por ciento más cara. Según las propias cifras oficiales, entre empacadores, transportistas, productores y otros, hay un millón de puestos de trabajo en riesgo. La situación es grave. Los costos han subido a tal nivel, que sale más caro traer granos de Salta al puerto de Rosario, que lo que cuesta mandarlo desde Rosario a Turquía. Por eso debemos insistir hasta obtener respuestas, así como realizaremos nuevas acciones explicando en las grandes ciudades que no somos formadores de precios, y que -por el contrario- tanto los productores como los consumidores urbanos, somos las principales víctimas del plan económico”. Este será el paso inicial del nuevo plan de lucha, que profundizará la resistencia a las políticas aplicadas, haciendo especial hincapié en la alianza con todos los sectores perjudicados por el modelo de concentración imperante.

Finalmente, el Consejo Directivo Central de la FAA reflexionó sobre las políticas de uso y tenencia de la tierra: “Debemos denunciar que en las provincias gobernadas por el kirchnerismo están matando a los campesinos. El Papa les da audiencia a los dirigentes Qom en el Vaticano, pero la presidenta ni los recibe. Y durante la última década, además, la brutal transferencia de recursos desde el interior al poder central, la han usado para pagar la deuda externa, y disciplinar gobernadores e intendentes. Sólo en retenciones a la soja hemos aportado en este tiempo 70 mil millones de dólares. Esta es la verdadera cara de un gobierno que se dice progresista”.