En apenas un mes, la próxima cosecha de soja, que según diversas proyecciones rondaría los 52 millones de toneladas, ya vale US$ 1.000 millones menos. Esto se debe a la caída de los precios, que también afecta fuertemente a otros cultivos, como el trigo y el maíz.

Hace treinta días, para la nueva cosecha de soja se hacían negocios en 290 dólares por tonelada, pero ayer ya estaban en US$ 270, cinco dólares menos que el cierre del viernes pasado. Así, en un mes, la cosecha se desvalorizó un 7 %. Gustavo López, de la consultora Agritrend, precisó: “El valor de la producción bajó US$ 1.000 millones en un mes”. Dicho de otro modo, el valor total de la cosecha de soja cayó de 15.000 millones de dólares a 14.000 millones. En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), la posición mayo, que marca el ingreso de la nueva cosecha, ayer se cotizó en 282,4 dólares por tonelada, con una merma de 4,6 dólares respecto al viernes. Esta misma posición se ubicaba en torno de los 300 dólares hace un mes. También hubo fuertes caídas en Chicago. “La caída [del precio] está respondiendo a la incertidumbre de la crisis de deuda en Europa, sumada a la presión de la cosecha de Estados Unidos. Localmente [la soja] no hizo más que contagiarse con una demanda externa que se muestra tranquila”, dijo a La Nacion Lorena D’Angelo, analista de FyO.com. Los productores parecen responder a la caída de los precios con un freno en las ventas, tanto de la cosecha pasada como de la próxima. Según informó Patricia Bergero, de la Bolsa de Comercio de Rosario, hasta el 9 del actual, con el último registro oficial conocido, las ventas semanales de la cosecha pasada rondaban las 300.000/400.000 toneladas, por debajo de las 500.000 toneladas de igual fecha del año pasado.

Los productores de soja todavía tendrían en sus campos algo más de cinco millones de toneladas correspondientes a la última campaña. Esa mercadería vale casi 1500 millones de dólares. “Por los precios que hay se está vendiendo poco”, indicó Bergero. Según las estimaciones de los analistas, los productores ya tienen vendidos ocho millones de toneladas de la nueva cosecha. A igual fecha del año pasado, estaban en 8,87 millones de toneladas.

La caída en las cotizaciones preocupa a los productores. Para el Oeste bonaerense, por ejemplo, en la Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (Aacrea), ya están advirtiendo que para la producción en campos alquilados de esa zona los precios se encuentran en un nivel de “dolor”. Es decir, si siguen bajando, podrían complicar lo que se necesita para cubrir los gastos. Otro motivo de preocupación es el trigo. Ayer, la posición enero, ingreso de la nueva cosecha, se cotizó en 117 en el Matba, con una pérdida de tres dólares respecto del viernes pasado. Son los precios más bajos en dos años. En medio de la caída de precios y las trabas para vender este cereal, la Federación Agraria Argentina (FAA) hará hoy, a las 19.30, en Arequito (Santa Fe), una asamblea de productores para analizar la crisis del cultivo.

Fernando Bertello (La Nación)