Las perspectivas de la campaña 2013-2014 para los cultivos de verano se plantean con cierta incertidumbre respecto del ciclo pasado y con tendencia a refugiarse en la soja, coincidieron especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Marcos Juárez, Córdoba.

En el análisis explicaron que «esto ocurre porque en la actualidad no está definida la situación de las variables fundamentales de los mercados de granos en el hemisferio norte. Por ello es de interés considerar la situación económica esperada en la campaña 2013-2014 de los principales cultivos estivales».

maiz

En el informe se evalúan los resultados de soja, maíz, sorgo granífero y girasol en el &aa cute;rea húmeda del sudeste de Córdoba. El promedio general de todos los márgenes de cultivos de verano muestra una baja del 11,8% en el resultado esperado 2013-2014 respecto de la media del ciclo 2012-2013.

Esta variación es heterogénea según cultivo, «siendo mejor en soja de primera con una variación positiva leve del 3,3% mientras que el resto tiene valores negativos: soja de segunda siembra una caída del 8,3%, maíz del 11,2%, sorgo granífero del 23% y girasol del 31%».

El margen proyectado de maíz, en tanto, se muestra más competitivo, con una leve diferencia del 2,5% por sobre la soja de primera.

Costos

Así, el costo del productor que alquila tierra en el caso de hacer soja bajó el 9,9% en la proyección, «pasando de 30,3 quintales por hectárea en 2 012-2013 a 27,3 en la actual 2013-2014», expresaron.

El caso inverso ocurre en maíz, donde se pasó de 72,9 quintales por hectárea en el ciclo pasado a 73,9 quintales en la proyección 2013-2014 con un leve aumento del 1,4%.

Mientras que el riesgo de la situación surge si se evalúa que para un alquiler, «pagando 18 quintales la hectárea de soja, el costo total representa para maíz sólo un 13,7% menos que el rendimiento medio zonal, mientras que en soja es apenas un 15,7% menos que la productividad media.

«En síntesis, la competitividad de los cultivos de verano muestra, en la actualidad, una leve ventaja financiera para soja de primera, aunque si se tienen en cuenta consideraciones ambientales y agronómicas las opciones de maíz y el doble cultivo trigo-soja de segunda deberían consider arse también eficientes», concluyeron.

Ante esta perspectiva no definida probablemente el productor tienda a optar por una alternativa que en general ha implicado menor riesgo productivo y económico-financiero, es decir, el cultivo de soja.

De este modo, en las primeras estimaciones del nuevo ciclo se piensa que el área de la oleaginosa, que abarcó en el ciclo pasado el 67% de la superficie de los cuatro principales cultivos (soja, maíz, girasol y trigo), aumentará en la nueva campaña un 3% y llegará a 19,5 millones de hectáreas.

A la vez, la producción, que en la última campaña correspondió «al 55% del total de los cultivos mencionados, se proyecta que en soja se incrementará un 8% y alcanzará los 53,5 millones de toneladas. Esta proyección, que desde los puntos de vista productivo y económico p uede ser favorable para nuestro país, no lo es si consideramos aspectos ambientales en el análisis», manifestaron, ya que soja sobre soja deteriora el suelo.

SRA