Hoy viernes, se realizó en la localidad de Pehuajó, provincia de Buenos Aires, una masiva asamblea de productores agropecuarios, convocada por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias. Las deliberaciones duraron más de tres horas, con la participación de delegados de varias provincias.

FAAEn ese ámbito, el presidente de FAA, Eduardo Buzzi, anunció que esta asamblea será la primera de varias que se realizarán en los próximos 45 días. “En 2008 tuvimos la capacidad de ser protagonistas, no por decisión de un puñado de dirigentes sino porque fuimos miles de productores dispuestos a no regresar a nuestras casas a cambio de nada. Ha vuelto ese momento, porque ya le tiramos demasiados centros a este gobierno, y no se hizo cargo. Tendimos un puente el 20 de diciembre, cuando dijimos que somos parte de la solución y no del problema, y nos respondieron al día siguiente con dos medidas: la primera la estatización del predio de la Rural, y la segunda la eliminación del formulario que emitíamos desde FAA con algunas rurales y la Federación de Acopiadores,  que brindaba un buen servicio, mientras daba financiamiento a algunas entidades agropecuarias. Es decir, contestaron con agresión”, indicó Buzzi en su discurso de apertura.

“El 8 de enero dijimos ‘basta de agresión’; hace falta paz social, que tengamos un camino en el que no sigamos con esta lógica de enfrentamiento. Pero el gobierno, lejos de admitir este mensaje, han recibido a aquellos que son opositores -en el caso de FAA, a entidades que dicen ser representativas pero no lo son, o le dan aire a Ider Peretti que sólo hace negocios con la secretaría de Comercio, mientras nos ignoran a las entidades y nos quieren seguir fracturando. Por todo esto queremos decir que se terminó el tiempo de invitar a dialogar. Se acabó el tiempo de tender puentes. Acá comienza el momento del protagonismo de la gente de campo. Esta es la primera asamblea y esperamos el mandato que nos den ustedes, para ser protagonistas del beneficio de un destino común para todos, para no estar subordinados ante la soberbia y el autoritarismo de nadie”, siguió Buzzi con su encendido discurso.

En el final, luego de escuchar las mociones de los productores presentes, los presidentes de las cuatro entidades realizaron un cierre a modo de balance. Allí, Buzzi señaló que “hubo un modelo de crecimiento en la Argentina que se inauguró en 2002, que ya terminó. Hoy tenemos altas retenciones; una enorme suba en los costos; se redujeron los ingresos; hay problemas para comercializar. La Argentina ya no tiene competitividad; los pequeños y medianos productores nos hemos caído del mapa; se han perdido puestos de trabajo en la industria frigorífica y de la agromecánica. Evidentemente, tenemos que reclamar cambios profundos. Y para ello tenemos que ser amplios. Nos vamos de aquí con el mandato de sostener acciones en unidad con la Mesa de Enlace; pero también, como ya lo hemos hecho desde la Federación Agraria, existe la necesidad de luchar junto a otros sectores sociales, como el movimiento obrero. Somos millones de argentinos los que estamos padeciendo la situación actual”.

También participaron de la asamblea los vicepresidentes 1° y 2° de la entidad, Julio Currás y Ariel Toselli; el secretario gremial Omar Príncipe; el secretario de coordinación Juan Carlos Herrero; el director Guillermo Giannasi, y el diputado nacional y federado Ulises Forte.

Buzzi y las inspecciones de la AFIP

Al finalizar la asamblea, Buzzi realizó una conferencia de prensa junto a sus pares de la Mesa de Enlace. Allí respondió a la consulta de un periodista sobre las recientes inspecciones de AFIP en campos y acopios. “A esta altura del año, la mayoría de los productores no tiene soja. Y debemos decir que desde el punto de vista legal, no hay manera que se pueda obligar a nadie a vender su cosecha. Han generado tanta incertidumbre con las decisiones tomadas, que incluso algunos productores han dicho que tienen miedo que vengan de la AFIP a llevarse granos. Si alguien pretende hacer eso, sería una barbaridad. Por lo demás, lo sucedido con los inspectores enviados a los campos muestra una debilidad del gobierno y su dependencia de la soja. Y esa es una fortaleza, que de acuerdo al mandato de los productores en esta asamblea de Pehuajó, debemos defender”.

Más asambleas

En otro orden, Buzzi señaló que “estaremos haciendo asambleas como esta en Chaco, en Entre Ríos, en Río Cuarto y en algún momento estaremos en el noroeste, en Cuyo y en el valle de Río Negro. Todo esto hay que hacerlo en un término de 45 días, consultar a todas las regiones, poner en discusión y hacer un diagnóstico claro que no es el que se hace en el intento del relato mentiroso, hipócrita que intentan hacer todo el tiempo a través de Página 12; de 6,7,8, y de todos los medios de comunicación que manejan ellos, y que son pauta-dependientes. Por eso hay que diagnosticar qué nos pasa a los productores y avanzar en un proceso que implique ser protagonistas otra vez”.

“Tendimos un puente que fue desoído el 20-12-12 cuando dijimos que invertimos 240 mil millones de pesos por año y que hacía falta que hubieran políticas que incluyan a la obra pública, que resuelvan los problemas de competitividad, que disminuyan los costos, que revisen el componente impositivo que tiene el combustible, que puedan reducir los fletes y la carga tributaria, que revisen el tema de retenciones cuando estamos con un tipo de cambio retrasado. Porque el conjunto de todos estos temas está dando como resultado un problema de competitividad. También tienen que revisar las cadenas de comercialización, tienen que explicar por qué los productores cobran $ 0.70 el kilo de damascos y los consumidores pagan $15; o por qué cobra $1.50 el litro de leche el tambero y en góndola sale $ 6 ó 7, o qué sucede con la ganadería, que está entrando en una nueva crisis después de aquel alivio que se vivió en el 2010, no por virtud sino por defecto, por la cantidad de ‘macanas’ que se mandaron en materia de política ganadera. Somos parte de la solución, no somos el problema. Generamos uno de cada tres puestos de trabajo que existen en la Argentina. Y esa actitud nuestra dirigida no sólo al gobierno sino al conjunto de la sociedad, en la que manifestamos que no queremos un país de confrontación, de blanco o negro, de fragmentación permanente -que es adonde nos quieren llevar-, y nos respondieron con más y más agresión” advirtió Buzzi.