Si bien se preveía un aumento de las lluvias en un 30% por sobre los valores históricos de la medias mensuales por los efectos del fenómeno, el mes cerró con 170 mm en promedio en la región núcleo. Superó en un 62% el promedio de los últimos 50 años. Diciembre arranca con 1100 mm acumulados en lo que va del año. Hay anegamientos y se retrasó la siembra sojera y la cosecha fina por la falta de piso. ¿Qué se puede esperar de diciembre?

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Lluvias intermitentes que retrasaron las labores

Las lluvias de noviembre 2015 se distribuyeron más uniformemente y no provocaron desastres hídricos graves como el pasado mes de agosto. Sin embargo, hay anegamientos en sectores bajos y encharcamiento de los lotes planos con soja que requirieron resembrarse. Hubo atrasos generalizados en las labores de siembra de soja, pulverización y cosecha fina ante las lluvias intermitentes y la falta de piso. Noviembre también se caracterizó por una inédita tormenta de granizo que marcó un hito en la región, tanto por su intensidad como por la cantidad de hectáreas que fueron arrasadas. Como podemos apreciar en el mapa 1, el mes finaliza con un acumulado de 170 mm en promedio, mientras que la media mensual (1961-2014) es de 105 mm (ver mapa 2).

Se superaron los 1300 mm anuales

Un dato no menor son las precipitaciones anuales a la fecha. Las estaciones de Santa Teresa y Bigand, sur de Santa Fe, encabezan el ranking con 1.360 y 1.328 mm respectivamente. Le siguen las localidades de Lincoln, Junín y General Pinto con acumulados promedios de 1.260 mm. Las 35 estaciones promedian 1.102 mm que, bajo un escenario Niño y con influencia del cambio climático, podrían superar los 1.200 mm de promedio del 2014.

¿Qué nos depara el mes de diciembre?

Consultando las estadísticas de los últimos 55 años, vemos que la media histórica si sitúa en torno a los 115 mm. Si a esto le sumamos los efectos del Niño, se esperarían acumulados en torno a los 150 mm para el promedio mensual de la región. Si embargo, el Dr. José Luis Aiello resalta que hay que estar preparados para un verano con lluvias convectivas importantes y esto podría nuevamente romper las marcas estimadas. Por otro lado, no se descartan pulsos de calor intensos durante enero y febrero.

BCR