Estudios realizados en los últimos setenta años en la EEA Alto Valle del INTA sobre el comportamiento de un gran número de variedades frente a clima, suelo, enfermedades, plagas y accidentes climáticos de la región, permitieron disponer de una lista de cepajes aptos para ser implantados con éxito, tanto desde el punto de vista del cultivo como del aspecto económico del futuro emprendimiento vitivinícola.
Tintas o rojas

Cabernet Sauvignon. Este antiguo cepaje francés proviene de la región de Burdeos, y constituye la variedad principal en numerosas denominaciones de origen como Medoc, Graves, Saint-Emilion y Blaye, entre otras. Como consecuencia de su óptima adaptación a diversos climas, está muy difundido en el mundo y bien posicionado en Argentina.

Malbec. El Malbec es el vino emblemático de la Argentina a nivel internacional. La variedad proviene de Burdeos y forma parte, en muy escasas proporciones, del encepado de esa región, donde sus famosos vinos tintos se elaboran principalmente del Cabernet Sauvignon y en menor escala del Merlot. También se la conoce como Cot o Auxerrois.

Merlot. Originario de Burdeos, interviene como cepaje complementario del Cabernet Sauvignon en algunas Denominaciones de Origen como en Pomerol, siendo Pétrus su máximo exponente. Ocasionalmente se lo confunde con otros ultivares (en Chile con Carmenère y en Río Negro con Freisa). En numerosos países forma parte del corte de variedades, originando vinos genéricos de calidad.

Pinot Noir. Es un antiguo cepaje muy cultivado en las renombradas regiones vitícolas francesas de la Borgoña y la Champaña. Se difundió con éxito en Alemania y el norte de Italia y también adquirió importancia en Estados Unidos, pero no con tanta intensidad en Argentina. Pese a esto, es necesario remarcar que en los últimos años se ha incrementado su área cultivada, y que en los mercados consumidores existen ofertas de buenos productos elaborados en nuestro país a partir de esta variedad.

Blancas

Semillón. Esta variedad blanca es originaria de Burdeos (Francia), donde participa como cepaje principal en algunas Denominaciones de Origen -tal es el caso de Sauternes, Saint-Emilion, Graves y otras-. El Semillón fue el primer vino varietal de la Argentina que se ofreció al mercado consumidor con características destacables. Surgido en 1985 en la Norpatagonia, actualmente se lo considera como un verdadero “clásico”.

Chardonnay. Cultivar muy difundido en las regiones vitivinícolas del mundo, principalmente en Francia y Estados Unidos. Se lo conoce también como Pinot Chardonnay. Es responsable de la calidad de los famosos vinos blancos que se elaboran en la Borgoña y de la Denominación de Origen Chablis. También interviene en una proporción que varía del 30% al 100%, como integrante de los vinos base para los espumantes de La Champagne.

Sauvignon Blanc. Originario de Burdeos, es uno de los principales componentes de los afamados vinos dulces naturales del Barsac y el Sauternes. Con el nombre de Blancfumé, es responsable de los excelentes vinos secos, frutados y tersos que se elaboran en Pouilly-sur-Loire y de los que se producen en Sancerre, ambos a orillas del río Loira. En la Región Vitivinícola Sur de Argentina encuentra condiciones ecológicas ideales, principalmente de clima, para una correcta madurez de las uvas y la obtención de un vino de calidad superior.

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