Una eventual caída en la cotización de la soja en 2014 (que aporta uno de cada cuatro dólares exportados), como la que actualmente reflejan los mercados de futuros, puede estresar aún más un balance cambiario ya deficitario y el contexto económico en general (por el menor impulso del agro y por las medidas restrictivas que suele usar el Gobierno para enfrentar la escasez). Así lo señala un informe preparado por Hernán Lacunza , de Empiria Consultores, al que accedió La Gaceta de Tucumán.

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En caso de que se cosechen 52,5 millones de toneladas de la oleaginosa en 2014, y que se pague por cada tonelada 450 dólares, se estima un impacto negativo de 1.670 millones de dólares en el balance cambiario y de 4.230 millones de pesos en el balance fiscal. Si en 2012 y 2013 -agrega Empiria- las cotizaciones internacionales del complejo sojero hubieran sido iguales al promedio 2003-2012, el superávit comercial habría sido inferior en unos U$S 6.800 millones cada año (con la consecuente caída adicional de reservas) y el resultado de cuenta corriente habría trocado de casi neutro a negativo en una magnitud de 1,5% del PBI.

Aunque es todavía prematuro predecir un impacto cierto en 2014, el margen de acción de la política económica se va reduciendo, y “rezarle a la soja” ya no alcanza. La menor cotización internacional de la soja -continúa el informe- está asociada a una recomposición de stocks en 2013/14, aunque no atribuible a una atonía de la demanda (el consumo chino sigue firme por un cambio de hábitos alimentarios), sino a una respuesta más dinámica de la oferta.

Las cotizaciones de los mercados de futuros de soja en posiciones más alejadas, correspondientes al segundo trimestre de 2014, llevan implícita una cosecha sudamericana abundante que, en caso de no verificarse, podría revertir parte de la caída reciente. También influye la correlación negativa entre el fortalecimiento del dólar y los precios de commodities agrícolas en un contexto de menor expansión monetaria en Estados Unidos, que también podría provocar el desarme de posiciones especulativas en los fondos de commodities.

En cuanto al impacto en la Argentina, sobre todo en los balances cambiario y fiscal, la consultora formula el siguiente análisis: Bajo el supuesto de 52,5 millones de toneladas cosechadas (cercano al reporte de julio del USDA -Departamento de Agricultura de Estados Unidos-) y U$S 450 por tonelada (la posición marzo 2014 cotiza a U$S 437 por tonelada), se estima un impacto negativo de U$S 1.670 millones en el balance cambiario y de $ 4.230 millones en el balance fiscal. En promedio -concluye el informe-, puede considerarse que se pierden U$S 1.000 millones de divisas y U$S 325 millones de recaudación cada U$S 25 de caída en la cotización; y algo semejante por cada 2,5 millones de caída en la producción.

La soja disponible se recuperó levemente ayer en el Mercado de Chicago, luego de dos jornadas con números negativos, al avanzar 0,27% y colocarse en 487,87 dólares por tonelada, sostenida por los ajustados inventarios de la oleaginosa en Estados Unidos. No obstante, los contratos a futuro de la oleaginosa mostraron descensos a partir de noviembre próximo, en coincidencia con la cosecha récord que ha sido proyectada para el país del norte.