Los problemas para avanzar con la cosecha de maíz como consecuencia de la seguidilla de lluvias y la falta de condiciones para entrar en los lotes con las cosechadoras se están transformando en un dolor de cabeza que excede a los productores. A la espera de que se pueda acelerar la recolección del cultivo, en los diversos puertos cerealeros hay una treintena de buques entre las posiciones de recalada y por arribar a recalada para cargar 1.010.545 toneladas. En dinero, está pendiente el ingreso de divisas por unos US$ 200 millones.

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“Esta situación está atrasando todo el giro comercial, desde el productor, el exportador y hasta el corredor. No se puede cumplir con los contratos de los remitentes y se atrasan las entregas. Además, no se generan divisas”, expresó Jorge Torruella, corredor de cereales. Desde el viernes pasado, eran siete los buques para terminar de completar su carga por unas 190.000 toneladas. Además, había otros cinco aprestados para entrar a los puertos. Se estima que un día de demora de un buque tiene un costo de US$ 10.000.

Pero la preocupación pasa por el resto de los barcos que están en recalada, varios de ellos con más de una semana, y como muchos suelen hacer cargas combinadas con otros productos, esta situación le agrega un elemento extra a la actual demora. “Hay muchos barcos esperando por el maíz; están todos en la cola”, graficó Torruella en conversación con La Nación.

Según el último informe de cosecha de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, a la semana pasada se llevaba recolectada, con 1.403.321 hectáreas, el 41,6% de la superficie total del cereal. Para comparar, el año pasado, a igual época de la campaña ya se había cosechado el 66% del maíz. En un año normal, entre mayo y junio concluía el grueso de la cosecha y un puñado de lotes quedaban para julio. Sin embargo, Maximiliano Zavala, analista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, advirtió que este año podrá darse la situación de “un fuerte movimiento de cosechadoras” en pleno julio. “El mes próximo se espera una mayor actividad de las cosechadoras. Si las condiciones acompañan, el grueso de la trilla se va hacer fuerte fines de junio o principios de julio”, señaló. Zavala observó que, en el norte de Córdoba, frente a otros años en los que había productores que llevaban al menos 30% de la trilla, en esta ocasión apenas estaban probando las máquinas para los primeros lotes.

Además de las lluvias, los excesos de humedad en el cultivo y en el lote y los problemas para transitar caminos, hay otro factor que atrasa la cosecha y, por ende, la carga de los buques. Como nunca antes se hizo más maíz de siembras tardías o de segunda época (fines de noviembre/diciembre) que las fechas tempranas de septiembre/octubre. Para esta campaña hay un 46% de maíz con fechas tempranas y 54% tardías con muchos cultivos sin recolectar. “La cosecha está atrasada por las dificultades para entrar a los lotes, pero también porque hay más maíz tardío”, dijo Zavala. En este contexto, en la medida en que pueden entrar en el lote, los productores buscan recolectar primero la soja. “Los productores pusimos todas las máquinas a trabajar en soja y dejamos maíz para lo último”, expresó el productor Santiago del Solar. Agregó que el atraso actual obedece a que hay más siembras tardías y a los problemas de caminos. En el nivel nacional se estima que la cosecha alcanzará un volumen de 25 millones de toneladas.

La situación por los excesos hídricos en los campos genera también preocupaciones por la siembra de trigo, que tiene también demoras en algunas regiones agrícolas del país.

“Existen muchos lotes en los que se preveía sembrar trigo y hoy, en el mejor de los casos, se está evaluando la alternativa de cultivarlo o no, aunque en muchos casos ya se descartó”, señala un informe de la Regiona l Chacabuco de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid). Otra regional de Aapresid, en este caso de Laboulaye, en el sur de la provincia de Córdoba, indicó que “mientras los maíces tardíos están todavía con poco avance de cosecha, la siembra de trigo viene con demoras”.

Hasta la semana pasada se llevaba recolectada el 41,6% de la superficie con maíz; el año pasado, para esta época del año, ese porcentaje rondaba el 66 por ciento

Los problemas más importantes para la cosecha ocurren en lotes que presentan importantes anegamientos. Otro factor que esta campaña demoró la cosecha es que hay más maíz con siembras tardías respecto de lo habitual